Por Orlando Pimentel Dicen que las palabras se las lleva el viento, pero la realidad es otra: las palabras dejan huella, marcan destinos y muchas veces hieren más que cualquier golpe. La lengua, ese pequeño músculo que Dios nos dio, tiene el poder de edificar o destruir, de sanar o dividir. ¿Cómo la estamos usando? Escuchando la prédica de Nelly Tavarez en su programa Semillas de Fe, dentro del grupo de oración Sanidad para el Alma, donde me agregó mi querida amiga Betania Alcántara, me confronté con una verdad incómoda:…
Read More